En esta nota queremos que nos acompañes a viajar en el tiempo: vamos directo hacia el futuro hasta llegar al año 2032. Para entonces, lo que parecía imposible ahora se ha vuelto realidad. El planeta pasó por la transformación social, económica y cultural más extraordinaria. Ahora contanos: ¿Cómo crees que sería ese cambio? ¿Qué es lo que visualizas?
Te apostamos que si fuera por lo que la industria del entretenimiento (del cine y las series) nos venden, lo primero que imaginaríamos serían escenarios apocalípticos. Para esta narrativa lo único que nos espera son ciudades en ruinas, plagas, poblaciones sin agua, sin alimento y en guerra.
Aún cuando la ficción propone un porvenir con grandes avances tecnológicos, resulta que esta herramienta se vuelve en nuestra contra. Así son cientos las historias sobre celulares, cámaras e inteligencia artificial que terminan usándose para hiper vigilarnos y hacer nuestras vidas más tristes y monótonas (basta pensar en la serie Black Mirror.)
En cambio te proponemos corrernos de lo que otros dicen que pasará y poner en acción tu propio optimismo. Si se realizara el deseo de una nueva sociedad que privilegie la vida de sus habitantes (humanos y no humanos) antes que al crecimiento económico y las finanzas, ¿cómo se vería?

Para empezar, y aunque en ese futuro deseable aún habría que vivir los impactos del cambio climático, seríamos más resilientes gracias a haber optado por una economía verde inclusiva, equitativa y socialmente justa.
¿Qué y cómo producirían las industrias? ¿Qué tipo de trabajos existirían? ¿Las ciudades serían más caminables, con aire más limpio y más espacios con naturaleza recuperada? ¿Qué energía usaríamos y cómo serían producidos los alimentos? ¿Qué tipo de educación se daría a las personas?



